Parece que llega la calma. Hace algo más de un mes que quería compartir este nuevo video. Más vale tarde que nunca.
Ha sido una primavera un tanto ajetreada. Demasiados incendios con las quemas de los ganaderos del norte de la península. En Cantabria nos metimos unas buenas sesiones entre pecho y espalda. Realmente nunca había tenido la necesidad de cargar durante varios días y durante muchas horas al día en el mar Cantábrico. Ahí no hay protección alguna. Cargas a mar abierto. Me sorprendió la pericia de mi segundo piloto. Le habían enseñado bien y eso siempre se agradece, porque si no me hubiera tenido que chupar yo todas las cargas, o hubiéramos tenido que alternar entre el mar y el pantano más cercano, que de cercano al incendio, no tenía nada... A los pocos días se lió en Galicia, como siempre. Ya relaté un par de entradas atrás nuestra actuación en el principal incendio de la zona. Ahora llegando a mitad de mayo, ya huele a Campaña en el 43 Grupo. En mi caso como viene siendo habitual, repartida entre Madrid y Santiago. La espero con ganas...
Aviación 11 mayo 2012
Para evitar problemas a nuestros pilotos, y gracias al uso no autorizado hecho por cierta cadena de televisión nacional de uno de nuestros vídeos, nos vemos obligados a eliminar nuestro último artículo, a bloquear todos nuestros vídeos y dejar de escribir por el momento. Lo lamentamos por nuestros verdaderos lectores, por todos aquellos que comprenden y comparten los limites de la moralidad; aquellos que comprenden lo que se puede hacer y lo que no. Nuestra finalidad siempre ha sido difundir de manera no oficial el buen trabajo realizado por el 43 Grupo y por el Ejército del Aire, siempre mostrando nuestra entrega y nuestra absoluta profesionalidad. Sentimos profundamente que el uso no autorizado hecho de ese vídeo pueda dañar la imagen del 43 Grupo y/o del Ejército del Aire.
Aviación 4 abril 2012
Bueno, ya va siendo hora de volver a escribir. Lo de siempre, hace tiempo que lo tengo en mente, pero no saco tiempo para ello. Ahora que acabo de volver de uno de esos grandes y tristes incendios gallegos, es el momento...
El viernes por la mañana estaba preparado para irme a Santiago varios días. Íbamos a relevar a una tripulación que llevaba otros tantos trabajando en los incendios de la zona. Ese mismo viernes por la tarde me llaman y me dicen que no nos vamos, que dicen que ya no somos necesarios, y que los aviónes de Galicia se vuelven a Madrid. Aun así el sábado entro de servicio en Torrejón, como siempre.
No dan las nueve la mañana cuando suena el fatídico teléfono: un avión a Galicia. Ya. Como no. Parece mentira. Con la que tienen liada y devuelven los dos aviones que tenían allí, cancelan el relevo y luego deprisa y corriendo nos vuelven a pedir ayuda. Pero no pasa nada, allí vamos, que para eso estamos. Si algo me da esa repetida situación, es pena, no otra cosa.
Despegamos rumbo al que luego seria el incendio noticia durante tres días en todos los informativos y periódicos nacionales, pero antes de llegar nos desvían a otro incendio pequeño en Orense. Lo aplastamos en una horita y nos ordenan aterrizar en Santiago. Pasan las horas y a las 16:00 nos dan una salida para el incendio al que originalmente íbamos por la mañana. Podríamos haber estado trabajando en él desde las once.
Cuando llegamos y vimos la que había montada literalmente flipamos. Toda la tripulación pensó para sus adentros esa una y otra vez repetida frase de -esto no se ha montado en media hora, esto lleva ardiendo horas y horas, y lo sabían, y ahora que esta totalmente fuera de control, ahora nos llaman.- Sin mas dilación nos ponemos manos a la obra. No hay tiempo que perder. El incendio es brutal, esta arrasando un precioso cañón lleno de vegetación y sus inmediaciones plagadas de casas; y de pueblos.
Hicimos lo que pudimos durante mas de cuatro horas hasta que se puso el sol y tuvimos que volver por combustible a Santiago. Al aterrizar nos dicen que al día siguiente despegamos a primera hora. Y que viene otro avión de Madrid. A buenas horas. Cinco aviones hubiéramos necesitado ese primer día. Y lo dije por la radio. Y me dijeron que estaban pedidos. ¡Pero aviones del 43 Grupo! No los anfibios de Matacán, que con todo el respeto hacia su edad, veteranía y experiencia, no trabajan ni la mitad que nosotros y no pueden seguir nuestro ritmo. Necesitamos aviones del 43 para volar juntos en formación y realmente tener la oportunidad de machacar un incendio. Los Matacanes no nos sirven de nada, aunque desde el suelo sea un avión parecido no lo es. Ni sus tripulaciones tienen nuestro entrenamiento.
El domingo volamos todo el día. Finalmente tres aviones del 43 Grupo. Mejor tarde que nunca, pero fue tarde, señores. Llegamos a primera hora al incendio. Fuimos los primeros y no había nadie en el aire. Si en el suelo. Nos pusimos en contacto con el director de la zona norte (el incendio era tan grande que tenia varios directores repartidos por zonas) y estuvimos trabajando a discreción por su zona. Es la mejor forma de operar a esas horas cuando estas solo. Tu desde arriba eliges el objetivo y trabajas sobre él hasta que lo aplastas o hasta que evaluando la situación ves que hay otro punto mas importante que requiere tu atención. A esa hora el humo esta pegado al suelo. Eso unido a las brumas matinales gallegas hacían difícil la navegación y la ubicación de objetivos importantes. Aun así hicimos un muy buen trabajo.
Siendo ya dos hidroaviones paramos a repostar y a comer mientras dejábamos al recién llegado tercer avión en el incendio. Volvimos a salir los dos por la tarde y ahora si nos unimos los tres y estuvimos volando de nuevo en nuestro particular infierno hasta que otra vez se puso el sol.
La visibilidad al final de la tarde era mas que pésima. Unas nubes bajas se aproximaban desde el este, casi imposibilitando la carga de agua en nuestro embalse, el humo del incendio pegado al suelo y a media altura, y el sol poniente hacían de la navegación un verdadero reto. Por no decir que tenias que ir con mil millones de ojos intentando ubicar a los helicópteros que aun quedaban en el incendio, las lineas de alta tensión que cruzaban toda la zona, los arboles y los malditos pájaros. Aun así, volamos y cumplimos nuestra misión, motivados, alegres, cansados, atentos y precisos como siempre, que para eso nos pagáis.
Una maldita pena la destrucción de todo ese paraje natural. Era realmente precioso. Suerte se tuvo de que no hubiera ninguna victima mortal, pues varios pueblos estuvieron realmente amenazados, sobre todo el primer día. Dios, veíamos a los bomberos metidos en el interior de esa enorme muralla de humo negro, protegiendo aquel pueblo, luchando contra las llamas a escasos metros de las casas, mientras los vecinos que quedaban miraban impotentes. Y nosotros sin poder acceder. Joder hay veces que quieres entrar, pero es literalmente imposible meterse en ese humo negro que te amenaza como una infernal mano oscura que se esfuerza en coger tu avión para no soltarlo. En zonas bastante complicadas, por decirlo de alguna manera, nos metimos en esta ocasión. Complicadas, que no inseguras. En ningún momento pongo en riesgo la seguridad de mi avión. Pero si en zonas en las que solo la experiencia, el entrenamiento y el conocimiento de tu avión te permiten entrar. Os lo puedo asegurar. Y ningún video hace justicia a la sensación que te envuelve cuando te metes en esos agujeros, oliendo a bosque quemado y percibiendo con cada fibra de tu cuerpo cada movimiento anómalo que realiza tu avión al ser zarandeado una y otra vez por esas masas de aire enrarecido y descontrolado. Una turbulencia no apta para todos los cuerpos...
Hicimos todo lo que pudimos, y lo hicimos bien. Como siempre, mi mas sincera admiración por el trabajo realizado por los demás medios aéreos, por las brigadas de tierra y por los bomberos. Sin ellos no hacemos nada. Hasta nuestro proximo infierno.
Aviación 2 abril 2012
Mucha gente no comparte mi opinión. Es mas, muchos pilotos la consideran casi ofensiva. En este momento de mi vida, y desde hace muchos años, pienso que un vuelo en el que el piloto no es el centro, no resulta atractivo para mi. Y hoy en día quedan muy pocos tipos de vuelo que cumplan esta norma fundamental.
Desde el vuelo de piloto de aerolínea, en el que el centro soy yo, el pasajero que se va de vacaciones a Bali, pasando por el piloto de transporte, en el que lo importante es la carga a transportar de A a B, hasta el piloto de E-3 Sentry, impresionante avión en el que lo realmente importante es el equipo de controladores y de técnicos radar que lleva a bordo, el numero de vuelos en los que el piloto y su habilidad realmente sean el centro de la operación, va disminuyendo día tras día.
¿Y que vuelos nos quedan? Pues así sin pensarlo demasiado, y en mi humilde opinión, los siguientes: El piloto de caza y ataque, sin duda alguna; el piloto acrobático, el de exhibiciones y el de carreras; el piloto de helicóptero de rescate; el bush-pilot, allí donde quede en el gran norte y el piloto de apagafuegos.
Realmente lo pienso y no entiendo porque tanta gente se cabrea cuando lo digo. En este momento de mi carrera ningún vuelo en el que el piloto no sea el centro me resulta lo mas mínimo atractivo. Lastima que el primer grupo sea el mas numeroso, y en el que mas dinero se cobre...
Aviación 26 noviembre 2011
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